Tuesday, September 20, 2005

La muerte y la doncella

Bien me gustaría morir a manos de Virginie.

Hoy enajenado mi cuerpo se vuelca sobre el dolor, se mece sobre la extraña sidia de los celos. He creído que Virginie estaba con Manu, que serían felices juntos, y el alambre de espino que crece cuando crees haber tirado algo bueno ha nacido en mí, y en estas horas todavía me revuelve. ¿Hice bien? ¿Hice mal? Supongo que no exite respuesta correcta. Soy un muerto, la mermada prueba de vida porque ya no sueño. Ya no imagino, soy un soñador arruinado. Buscaba ser algo y ya ni lo intento. Pero he buscaod inutilmente a la mujer perfecta. A la que hiciera palpitar cada día mis venas. Y me he vuelto un fagotizador, me aniquilo a mí mismo. Ahora se me escapan las palabras "Te quiero.." y sale el nombre de la persona que sea en ese momento, en quien esté pensando. Las palabras se me llena de gusanos. Muerdo gusanos. Los saboreo.

¿Por qué estos celos? ¿Por qué recordar ahora que quizás era feliz?



Hoy me odio, mañana seguiré soñando.

No comments: